noviembre, 2016

Fauna marina en las Islas Malvinas |El Kril como recurso

El #kril (pequeño pez, en noruego) es una especie de crustáceos clave de la fauna marina que compone el ecosistema del Oceáno Atlántico Sur y antártico y especialmente para la zona del archipiélago de las Islas Malvinas. Su rol en el ecosistema fue mencionado tempranamente por #Bellingshausen en 1820 quien hace referencia a su abundancia […]


El #kril (pequeño pez, en noruego) es una especie de crustáceos clave de la fauna marina que compone el ecosistema del Oceáno Atlántico Sur y antártico y especialmente para la zona del archipiélago de las Islas Malvinas. Su rol en el ecosistema fue mencionado tempranamente por #Bellingshausen en 1820 quien hace referencia a su abundancia y su importancia como alimento de #pingüinos, luego por #Webster en 1834 quien indicó que los pingüinos alimentaban a sus crías en isla Decepción con kril y #MacNab en 1839 asoció los cambios en coloración del agua que producen las grandes concentraciones de #eufausiáceos con agrupamientos de ballenas (Marr 1962).

Como fauna marina, el kril adultos se agrupan en gigantescos cardúmenes, que pueden extenderse por kilómetros con miles de individuos concentrados por m³ de agua. Los bancos de estos crustáceos suelen tener densidades de 20 kg/m³. Esta conducta gregaria hace que el kril sea una especie atractiva para su explotación comercial.

Se alimentan filtrando con sus patas plumosas las diminutas #diatomeas del agua. Emiten una luz azul verdosa que, posiblemente les sirve para reunirse en el momento de desovar. Del kril se alimentan peces, aves y, especialmente, las ballenas, las cuales pueden consumir dos toneladas de una vez. Según la especie, permanecen en superficie o bajan hasta profundidades de 2 km. Una rotura en la cadena alimenticia, de la cual el kril forma parte, podría tener consecuencias catastróficas en términos ecológicos. Es pues, un elemento estratégico en la biología antártica, constituyendo quizá uno de los eslabones más importantes de la red trófica de fauna marina.

El kril es recolectado para el consumo humano (okiami, en japonés) y ha sido cultivado desde el siglo XIX, aunque probablemente en Japón lo fuera antes. A partir de la década de los sesenta se ha pescado en gran cantidad en aguas antárticas y en mares adyacentes a Japón. El interés por la pesca de kril comenzó en la década de 1960, y las mayores capturas ocurrieron a principio de los años ochenta, llegando al máximo en 1983, cuando se capturaron más de 528 000 toneladas solamente en el #océano #Glaciar #Antártico, de las cuales el 93 % correspondían a la #UniónSoviética.

Cuidar el mar es cuidar la vida.

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Eslabón clave de la cadena trófica.

Eslabón clave de la cadena trófica en las Islas Malvinas.